Cada día son más los músicos que se muestran en redes sociales rendidos, devastados o simplemente, desaparecen.
¿Qué es lo que pasa?
Desde mi punto de vista, tiene que ver con que la sensibilidad adherida a la creatividad de los artistas, a esa forma única de ver el mundo y principalmente, de sentir.
Eso a ratos les desborda y no saben bien cómo administrarlo.
Primero las canciones o el arte que desarrollan es el idioma que usan para expresarse y para interpretar a miles de personas con sus dones. Ser eco de esas emociones, sacando las propias, les llena el alma. Pero después de los aplausos. Silencio.
Luego de una gira llena de seguidores, de mucho ruido y personas al rededor, se apaga todo; llega el silencio y muchas veces, la soledad… el vacío. Y eso es lo que pesa, lo que hace que la Salud Mental tome protagonismo.
Y para eso es que he desarrollado diversos planes específicos para las personas ligadas a las artes.
Hablemos si te parece que podemos crear uno para ti. Ya son varios los que trabajan conmigo y el secreto terapéutico está garantizado.
Escríbeme un DM o correo si te resuena.

